Startup de chips para inteligencia artificial Etched alcanza valorización de US$ 10.300 millones con apoyo de inversores de primer nivel

Qué pasó
Etched, una startup de chips de inteligencia artificial fundada en 2022 por tres emprendedores que abandonaron sus estudios en la Universidad de Harvard, completó una ronda de financiamiento Serie C por US$ 300 millones que le significó alcanzar una valorización de US$ 10.300 millones, según confirmó el cofundador y director de operaciones Robert Wachen a TechCrunch.
La ronda fue liderada por Sequoia, con la participación de Andreessen Horowitz, SK Hynix, Jane Street y Diffusion Capital, junto a inversionistas previos. Entre los respaldos individuales de la compañía figuran figuras como Peter Thiel, Andrej Karpathy, Dylan Field y Amjad Masad.
En diciembre pasado, Etched había sido valorizada en US$ 5.000 millones tras levantar US$ 500 millones, lo que implica que la empresa duplicó su valorización en aproximadamente siete meses. De acuerdo con la compañía, se trata de la valorización más alta alcanzada por una startup en una Serie C liderada por Sequoia.
Adicionalmente, la empresa anunció el mes pasado que logró fabricar sus primeros chips de desarrollo propio, que sus sistemas completos ya están siendo evaluados por clientes y que acumula órdenes de compra por US$ 1.000 millones, cifras que respaldan el optimismo de los nuevos inversionistas.
Contexto
Etched surgió en un momento en que la idea de desarrollar un chip específicamente para modelos de inteligencia artificial basados en la arquitectura transformer, la tecnología detrás de sistemas como ChatGPT y Claude, era considerada una apuesta audaz, cuando no directamente descabellada. La empresa aún enfrenta la percepción de que sus productos, comercializados como sistemas completos y no solo como chips, están diseñados para ejecutar únicamente un número reducido de modelos de lenguaje de gran tamaño.
Wachen descartó esa interpretación y explicó que los sistemas de Etched pueden ejecutar cualquier modelo de inteligencia artificial, incluyendo arquitecturas de Mezcla de Expertos como DeepSeek y Qwen —que distribuyen tareas entre submodelos especializados—, así como diseños no basados en transformers como Mamba, construido sobre una arquitectura de modelo de espacio de estados.
La propuesta de valor central de Etched es el diseño de dos componentes creados desde cero para acelerar la inferencia, el proceso computacional que se ejecuta después de que un usuario ingresa una consulta. Wachen explicó que la inferencia se desarrolla en dos etapas: prefill y decode. La primera implica la comprensión del prompt y su contexto, siendo matemáticamente intensiva. La segunda genera los tokens de salida con la respuesta que observa el usuario, requiere menos cómputo pero demanda grandes volúmenes de memoria. Etched desarrolló un chip de prefill que opera a un voltaje sustancialmente menor que cualquier otro chip de inteligencia artificial, tecnología que denomina "inferencia de bajo voltaje", lo que reduce el calor y permite integrar más transistores.
Cabe señalar que la idea de grabar partes de un modelo de inteligencia artificial directamente en silicio para mejorar el rendimiento ya dejó de considerarse una propuesta extravagantemente ambiciosa: Google estaría explorando un concepto similar con su chip Frozen v2 para Gemini.
Impacto para empresas chilenas
La valorización alcanzada por Etched, junto al creciente interés de fondos de inversión globales en startups de semiconductores especializados en inteligencia artificial, refleja una tendencia que podría incidir en el mercado chileno. Empresas nacionales de diversos sectores, desde la banca hasta la minería y el retail, han acelerado sus procesos de adopción de herramientas de inteligencia artificial, lo que anticipa una demanda futura por infraestructura de cómputo más eficiente.
Aunque el acceso a chips avanzados como los desarrollados por Etched depende de cadenas de suministro globales, la consolidación de empresas especializadas en procesamiento para inteligencia artificial podría traducirse en una reducción de los costos de inferencia para las empresas chilenas a mediano plazo. Esto resulta particularmente relevante para las empresas medianas que buscan implementar soluciones de inteligencia artificial sin depender exclusivamente de los proveedores de servicios en la nube de mayor escala.
El anuncio también pone de relieve la creciente competencia en el segmento de hardware para inteligencia artificial, dominado históricamente por Nvidia. La entrada de nuevos actores con propuestas tecnológicas diferenciadas, como la inferencia de bajo voltaje de Etched, podría dinamizar el mercado y ampliar las opciones disponibles para las industrias chilenas que requieren mayor capacidad de procesamiento local.
Qué sigue
Etched buscará ahora cumplir con las órdenes de compra por US$ 1.000 millones y validar comercialmente su tecnología con los primeros clientes que se encuentran evaluando sus sistemas completos. El éxito o fracaso en la entrega de los productos comprometidos será determinante para sostener la valorización alcanzada.
En el escenario más amplio, la consolidación de startups de chips especializados en inteligencia artificial y la entrada de gigantes como Google al segmento sugieren que la próxima etapa de la industria estará marcada por una mayor diversidad de proveedores y arquitecturas, con capacidad para reducir la dependencia del mercado respecto de un número reducido de fabricantes.